¿Cambiar es pecado?

 

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Nuestro local de Miraflores con 15 años a cuestas ya daba muestras de andar viejito y considerábamos  hacerle unos buenos arreglos.  Luego, pensándolo bien, concluimos que viejo no estaba, simplemente es un quinceañero con aires de rebeldía buscando un nuevo look.

¿Qué hacer entonces?

Aprovechar su energía juvenil y la poca aversión al cambio que tienen los adolescentes para sugerir una transformación total en su presencia, prometiendo no mancillar su esencia. Más modernidad  pero conservando su luz natural y su aire casual e informal.

Fue así que decidimos hacer un local totalmente nuevo en el mismo lugar, Av. La Mar 1337, Miraflores, con la salvedad que no cerraremos y seguiremos atendiendo.  Definitivamente éste  es el mayor de los retos.

Hace algunos años (antes del boom gastronómico), a los clientes les bastaba con comer rico y ser medianamente bien atendidos. Hoy en día las exigencias son mayores.  Nosotros le llamamos los 5 escalones que hay que trepar para tentar el éxito en un restaurante. Efectivamente el primer escalón es cocinar rico, pero no es tan simple como eso, además de la buena sazón, se requiere buenos insumos, buenos proveedores, buen almacenamiento, en fin, calidad total.

El segundo escalón es el servicio. La atención de los mozos ha evolucionado mucho, pasando rápidamente de la simple tomada de pedido a tener la posibilidad de asesorar una mesa con todo el conocimiento que se requiere para ello. Esto hace necesario un compromiso mayor de parte de los restaurantes y sus colaboradores.

Entramos al tercer escalón y la razón por la cual estamos renovando íntegramente Pescados Capitales – Miraflores.  A los clientes ya no les basta con comer bien y ser bien atendidos, también quieren sentirse bien, que el ambiente sea el adecuado.  Ahora los restaurantes invertimos también en arquitectos y diseñadores, queremos hacer sentir a nuestros clientes lo más cómodos posible.  A los 15 años, era necesario intentar un cambio acorde a los nuevos tiempos.

El cuarto escalón también forma parte del cambio, la creatividad constante. Comer bien, que me atiendan bien, sentirme bien y que me sorprendan. La creatividad está en todas partes, en el nuevo local lo estará también, al menos eso esperamos.

Como último y quinto escalón, la responsabilidad social y ambiental que pronto, también será reclamada por el comensal para terminar de sentir que su experiencia es completa.  Nosotros ya estamos trabajando en ello (puede leer la nota “Ambiente de Pecado”).

Serán unos meses de mucho movimiento donde usted será testigo de la transformación.  En el local, en la carta, en el servicio, tan sólo esperamos que en ese tiempo, la impaciencia no les gane y la gula siempre juegue a nuestro favor.